¿Es “Ayudas más justas” tan justa?

Empezando por su impulsor, Javier Maroto, y el partido que les apoya, el PP Vasco, no tienen ninguna legitimidad para hablar de justicia ni de acusar a nadie de abusar y defraudar.

A estas alturas ya es de sobra conocido que el PP a nivel nacional esta siendo investigado por corrupción y por que muchos de sus mandatarios recibían dinero a escondidas, y que esta corrupción ha salpicado públicamente al PP del País Vasco, cuya sede se financió, según el propio juez del caso, con dinero negro. Seguimos bajando y vemos cómo Maroto tampoco se libra de las irregularidades con un contrato de alquiler de un local de la calle San Antonio, que va a costar a los vitorianos más que haberlo comprado directamente, una feria de la cerveza opaca o el pago del récord guinness fracasado.

Y aunque aceptemos la palabra de que la plataforma es ciudadana, olvidando sus relaciones demostradas con el PP, la gente de la plataforma no puede hablar de que ellos saben hacer justicia. Su promotor, que firmó y llevo la ILP para modificar las ayudas sociales tiene varios requerimientos pendientes con Lanbide, el Inem y la seguridad social por cobros indebidos del paro y otras cosas de sus negocios. Además de que por twitter han señalado que ha sido demandado varias veces reclamándole diversas cantidades monetarias, se declaró insolvente para el pago de 207,75€. fue condenado a abonar 37 cuotas impagadas al sindicato ELA.

 

 

Incluso mirando la ILP veríamos que si realmente pretenden hacer una reforma justa incluirían una modificación de la ley que hiciera hincapié en donde se malgasta la mayor parte del dinero, la gestión por parte de la administración, que se ha llevado más de 60 millones. Pero lo que hacen es perseguir sólo el fraude, que es de 1,2 millones de euros anuales, dejando intacta con su ley que la gestión incompetente del departamento de Aburto.

Conclusión, la justicia tiene muchas cosas pendientes en el partido político que les apoya, su portavoz también tiene pendiente cosas por actuaciones de cobros indebidos poco justos y pretenden dar lecciones de justicia.

En conclusión

Javier Maroto,  a Dios rogando y con el mazo dando.

Javier Maroto saliendo de Misa de la tradicional procesión de los faroles a la izquierda. A la derecha la diócesis de Vitoria se muestra preucupada por el cuestionamiento de la RGI por su parte. A Dios rogando y con el mazo dando.
Javier Maroto saliendo de Misa de la tradicional procesión de los faroles a la izquierda. A la derecha la diócesis de Vitoria se muestra preocupada por el cuestionamiento de la RGI por su
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